El pasado domingo 19 de abril, Huaca Aznapuquio volvió a ser sede de la II Feria cultural "Arte y Poesía por las Huacas" organizada por el Movimiento Cultural Lima Norte (MCLN), en donde diversas organizaciones culturales y artistas de esta parte de la ciudad nos unimos para contribuir al uso adecuado de este emblemático espacio patrimonial olivense, siempre en coordinación con el Ministerio de Cultura (MINCUL). Es emotivo porque a pesar del potencial histórico, arqueológico y cultural que tiene Lima Norte las autoridades locales y población en pleno sigue desconociendo el valor patrimonial, educativo, cultural y científico de estos lugares; abandonándolos a su suerte, cortando el cerco de metal para tener puertas privadas, queriéndolo convertir en parque o como locales privados para fiestas familiares o vecinales.
En las próximas líneas compartiremos como fue posible llevar adelante este tipo de actividad y el desarrollo de la misma, para que los diferentes agentes culturales de esta parte de Lima tengan un referente y puedan paulatinamente sumarse a estos esfuerzos. Siendo muy conscientes -por sobre todas las cosas- de que se trata de un espacio público “patrimonial”, que no es igual a cualquier parque o vía pública, porque es un suelo con carga histórica y arqueológica, que lo hace mucho más sensible, por ello es necesario un comportamiento respetuoso en cada espacio, sin remociones, ni fines comerciales, o cualquier otra actividad que vaya en contra de los fines culturales, educativos o científicos que les son inherentes por su naturaleza patrimonial.

Antes que nada, queremos extenderles un especial reconocimiento a los amigos de Sábados de Miércoles (antes Miércoles Culturales), La Voz Ausente, Red Cultural Lima Norte, Wayra y Cuida Tu Huaca PLO quienes participaron activamente en la organización y desarrollo de esta feria cultural, así como al grupo de teatro Acto y Voz de Carabayllo, al elenco de danza CAM Fiori y a todos los poetas y artistas independientes por colaborar con este esfuerzo. Cabe resaltar que todos ellos realizaron una labor voluntaria y ad honorem, colaborando con sus materiales e infraestructura para llevar adelante esta actividad.
Aunque pueda parecer sencillo, este tipo de actividades requieren diversas coordinaciones y permisos previos, en este caso al realizarse dentro de un área arqueológica requiere contar con el permiso del Ministerio de Cultura. Este permiso debe ser solicitado con varios meses de anticipación, para tener el tiempo suficiente de obtener respuesta mediante la carta de autorización, y así coordinar con los artistas, solicitar el apoyo de seguridad distrital y realizar la convocatoria a los vecinos y público en general. En este documento también se indica el lugar donde debe realizarse la actividad, teniendo en cuenta que algunas de las recomendaciones que se dan en la autorización son:
- Cumplir con el desarrollo de actividades programadas en la fecha y hora establecidas, sin modificaciones o cambio alguno (..)
- Se encuentra prohibido subir e ingresar a las áreas restringidas del bien inmueble prehispánico.
- Señalar al público los lugares destinados para arrojar la basura.
- Transitar por las áreas preexistentes en el lugar, evitando el paso de personas sobre el monumento arqueológico, con la finalidad de no afectar al mismo y no poner en riesgo su integridad.
- Informar sobre los imprevistos previos a la realización de la actividad, coordinando con los representantes del Ministerio de Cultura.
- Realizar las coordinaciones con el personal de serenazgo de la Municipalidad Distrital para el apoyo en la seguridad durante el evento.
- Se encuentra prohibido el comercio ambulatorio.
- Velar por la protección, integridad y limpieza del monumento arqueológico prehispánico antes, durante y al finalizar esta actividad.
En la parte musical contamos con la participación del Stefani Alma B. Uribe y el elenco de danza CAM Fiori quienes nos deleitaron con una fusión folclorica inspirada en el carnaval ayacuchano y al poeta y activista Diego Pulachet que hizo música con su poesía. También contamos con la presentación de la artista y compositora Mabel García quien nos deleito con el cuento musical El Cóndor Pasa y los amigos del grupo de teatro "Acto y Voz" de Carabayllo nos entregaron la obra En tu nombe Palestina. Simultáneamente a todas las actividades se realizaron los talleres patrimoniales para niños, jóvenes y adultos a cargo de la arqueóloga Karen Luján; cerrando el evento con la narración oral con títere del profesor José López donde nuestro amigo León (porque lee mucho) nos contó algunos capítulos del cuento de Paco Yunque de nuestro insigne poeta peruano César Vallejo. Al promediar las 5:30 pm personal de serenazgo realizó las verificaciones de orden correspondiente, reiterando su apoyo hasta el cierre.
Arqueóloga Karen Luján y Profesor José López
La actividad culmino a las 6 pm, cuando ya caía la luz del día. Se dieron algunos premios simbólicos de parte de los amigos de Wayra y gracias al Circulo Ciclista Protector de las Huacas se repartieron unas cartillas informativas sobre las huacas de Puente Piedra, despidiéndonos hasta una próxima oportunidad. Acto seguido pasamos a recoger la exposición, todos, asientos, mesa y parlante, sin generar basura porque no hubo consumo alguno, y agradecidos con Huaca Aznapuquio por seguir resistiendo a pesar de la indisposición de algunos vecinos e indiferencia de las autoridades locales. Al dirigirnos a la salida, agradecimos al personal del Ministerio de Cultura por su apoyo en un día domingo, quedando todo en orden en cuanto a nuestro cumplimiento. Al promediar las 7 pm pasamos a retirarnos, la puerta fue cerrada por el mismo personal del MINCUL y procedimos a reportar a Serenazgo la culminación de nuestra actividad.
Actividades culturales como ésta se vienen desarrollando en diversas huacas o sitios arqueológicos de Lima en los últimos quince años, esto como parte de una política cultural que nació del uso educativo que diversos colectivos patrimoniales ya les venían dando a las huacas desde varias décadas atrás. Pero no fue hasta que años después de la creación del MINCUL esta dinámica se normó, lográndose una articulación efectiva entre el Estado y los agentes patrimoniales locales para llevar adelante coordinadamente este tipo de actividades. Entendiendo que la actividad cultural es un medio para acercarnos a estos espacios patrimoniales, con actividades que por su propia naturaleza no afectan el área arqueológica (antes llamada área intangible), teniendo como fin último generar vínculos positivos entre la población y su patrimonio arqueológico, a partir de aprender a convivir con ellos mediante su uso adecuado y contribuyendo así a su conservación para nosotros y las futuras generaciones.
Actividades Culturales en el Complejo Arqueológico Mateo Salado, Cercado de Lima
Pero ¿Qué significa hacer uso adecuado de estos espacios patrimoniales? En principio, involucra que como ciudadanos consientes y responsables reconocemos el valor patrimonial de una huaca o sitio arqueológico, cualquiera sea su estado de conservación, y por ende cumplimos con respetar y promover su uso exclusivo para fines educativos, culturales y/o científicos. En este sentido, “todos” organizadores, participantes, autoridades y vecinos tenemos el deber de contribuir a su buen uso, respetando las recomendaciones técnicas que nos indica el MINCUL, promoviendo la integración de las comunidades con su patrimonio cultural, pero siempre desde una base de conocimiento y respeto del espacio patrimonial. Aquí es donde -a veces- surge la intransigencia de algún grupo de vecinos que se niegan a reconocen el valor patrimonial de las huacas y/o a respetar el área arqueológica oficial (entiéndase perímetro cercado o no), oponiéndose a cualquier gestión de protección o cultural que involucre el mejoramiento del área dentro del marco legal vigente, porque esto -en su forma de ver- involucra que les están "quitando" un espacio que ellos “cuidaban” sintiéndolo de su propiedad, en tanto el abandono municipal permitió que por muchos años lo usarán para fines particulares, como parques, estacionamientos, canchas de futbol, zonas de comercio, etc. todos ellos incompatibles con la naturaleza arqueológica de estos espacios porque contribuyen a su paulatina destrucción.
Esta realidad se repite en muchos sitios arqueológicos, en la mayoría de los casos porque cuando estas personas compraron o invadieron sus terrenos creyeron ubicarse frente a un área libre que con el tiempo se convertiría en parque, sin embargo, con el pasar de los años se fueron dando cuenta que tenían un sitio arqueológico frente a sus casa, frustrándose la expectativa que alguna vez tuvieron de tener un parque frente a su casa. Esta falsa expectativa de la mano con el desinterés e incumplimiento de funciones de las autoridades locales y la inexistente educación patrimonial que hemos tenido en las aulas suman para que varias generaciones sigan viendo a las huacas o sitios arqueológicos como estorbos para a sus intereses, despreciando cualquier esfuerzo cultural que sientan les quita el derecho de uso particular que vinieron dándoles y exigen seguir teniendo. La arquitectura prehispánica de las huacas de Lima que subyace al suelo suele ser de barro, por lo cual el regado perjudica gravemente estas estructuras, esto sin contar que el suelo de Lima es del tipo desértico por lo cual además de gastar ingentes cantidades de agua en tratar de mantener un área verde, sacrificamos nuestro patrimonio arqueológico para al final quedarnos sin ninguna de las dos. ¿Urge tener áreas verdes en Lima? Si, pero debemos ser conscientes de las potencialidades de nuestro suelo y ensayar nuevas estrategias de sembrado y uso de especies, especialmente en los entornos arqueológicos en donde el riego por inundación es absolutamente perjudicial e incompatible con las áreas arqueológicas.
Pero así como existe gente que se opone, son muchos más los vecinos o hijos de ellos que al conocer experiencias como Huaca Pucllana en Miraflores, Huaca Huallamarca en San Isidro, el Complejo Arqueológico Maranga en San Miguel (Parque de las Leyendas) o el Complejo Arqueológico Mateo Salado en el Cercado de Lima -por mencionar los más conocidos- han cambiado su visión tradicional de solo ver la ciudad con cemento y parques en detrimento de nuestro patrimonio; logrando imaginar una ciudad integrada a su patrimonio arqueológico, de alto potencial cultural para beneficio de todos como ciudadanos y no solo cemento sin espíritu, sin historia y sin memoria. En este sentido el Movimiento Cultural Lima Norte tiene esta esencia, promover el potencial cultural de Lima Norte en todas sus facetas, por ello contempló en sus actividades la I Feria Cultural “Arte y Poesía por las Huacas” cuya primera edición se realizó aquí mismo el 12 de octubre del 2024 con una dinámica similar, inspirados en experiencias como “La Huaca es Poesía” que se realiza en Mateo Salado desde octubre del 2013, brindando propuestas culturales de acceso libre para toda la población.
Lima Norte ha estado por mucho tiempo abandonada y la cultura como siempre postergada. Esta Lima ya no es la del siglo pasado que creció de espaldas a los sitios arqueológicos y destruyendo huacas en nombre de la modernidad, hoy -a pesar de las adversidades- existen nuevas generaciones de profesionales, artistas, autoridades y ciudadanos en general que si son capaces de imaginar el desarrollo de nuestra ciudad en armonía con nuestras huacas, como estos espacios culturales que tanta falta nos hacen en esta parte de la ciudad.
Arql. Karen M. Luján Neyra (Cuida tu Huaca PLO)






























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