El pasado domingo 27 de septiembre visitamos la Zona Arqueológica Monumental Copacabana (ZAM Copacabana), que comparten los distritos de Puente Piedra y Carabayllo, en el marco de nuestra 91° Salida como Circulo Ciclista Protector de las Huacas (CCPH). Fue grande nuestra sorpresa al observar que angostas franjas de terreno contiguas al cerco del sitio arqueológico estaban lotizadas, había construcciones y estaban siendo subastadas. Inmediatamente la interrogante fue ¿Qué está pasando?
Este sitio arqueológico fue registrado por Max Uhle a inicios del siglo pasado, es decir hace más de 100 años, y se le puede observar perfectamente en las fotos áreas del SAN de 1945 (Ver Gran Museo Cálidda); aunque es en los últimos 30 años que se realizan planos más detallados, sectorizaciones e interpretaciones arqueológicas de mayor envergadura (Falcón, 1999; Paredes, 2000; Patterson, 2014). Actualmente, el sitio arqueológico se encuentra sectorizado, el Sector A ubicado hacia el lado oeste y sur, es compartido por los distritos de Puente Piedra y Carabayllo, y el Sector B hacia el este, pertenece a Carabayllo; entre ambos albergan por lo menos 19 edificios que han llegado hasta nuestros tiempos en forma de montículos amorfos o "cerritos" distribuidas en 86.3 hectáreas, aunque hay que decir que es el sector A el mejor conservado. Habrían sido construidos por la sociedad Lima (Cultura Lima), entre el 200 a.C. y el 600 d.C., periodo denominado Intermedio Temprano, se trataría de un gran espacio patrimonial con construcciones de entre 2200 a 1600 años de antigüedad.
 |
| Plano del complejo arqueológico de Copacabana, con propuesta de sectores I, II y III (Paredes, 2000) |
Según es consignado en el SIGDA del Ministerio de Cultura, fue declarado Patrimonio Cultural de La Nación en el año 2002 y delimitado en el año 2009 (RDN N°233/INC-2002 y RDN N°93/INC-2009, según plano PP-Q15-INC-DREPH/DA/SDIC-2008-01, respectivamente); y, según el visor BGR de la SUNARP, el sector A fue inscrito al año siguiente, es decir en el 2010 con el número de partida registral 12433745, consignándose en tipo de predio como zona arqueológica.
 |
Sectores A y B de la ZAM Copacabana, correspondientes a las áreas arqueológicas oficiales según la Plataforma SIGDA del Ministerio de Cultura. |
Nuestra primera visita a la ZAM Copacabana fue en agosto del 2014 (como CCPH) y ya para entonces existía el cerco perimétrico tipo "H" de cemento, construido por el Ministerio de Cultura (MINCUL), que rodeaba todo el extremo sur del Sector A, resguardando los edificios mejor conservados. El área urbana actual ya se encontraba en evidente crecimiento, pero, parecía proyectarse de manera ordenada y en armonía con la infraestructura de este espacio patrimonial.
Por ello, en nuestra reciente visita de septiembre, nos dimos con la sorpresa de encontrar grandes letreros de venta de lotes e incluso ya construcciones de madera y/o ladrillo (en proceso de construcción) en las áreas colindantes al cerco que se pueden observar en la imagen resaltados en amarillo, dos de ellas denominadas manzanas C1 y C2 y una más angosta hacia el sur. En el área correspondiente a la Mz. C1, con cinco lotes que fueron independizados hacia el 2015, encontramos un banner publicitario que anunciaba su subasta a cargo de SERPAR de la Municipalidad de Lima.
 |
| Franjas de terreno contiguas al cerco de la ZAM Copacabana, donde observamos carteles de venta, construcciones y subasta de lotes. |
Es una pena que las instituciones locales que deberían dar el ejemplo de una adecuada gestión para la integración del patrimonio arqueológico limeño al desarrollo urbano, con poca visión o criterio, sean quienes promueven la urbanización del entorno de las áreas arqueológicas, quitándole a la ZAM Copacabana la poca visibilidad que le queda sobre todo observando que los demás frentes ya han sido totalmente ocupados o invadidos.
Este frente, que desde hace muchos años atrás cuenta con un cerco en perfectas condiciones, ahora está en franco proceso de tugurización y asfixia. Otra vez estamos ad portas de perder la oportunidad de crear un entorno amigable y que le de un papel protagónico a los espacios patrimoniales. Además, al estar en administración del SERPAR estas tres áreas bien podrían haber sido destinadas a áreas verdes que tanta falta hacen a la ciudad, manteniendo la visual de la monumentalidad de estas construcciones prehispánicas para el disfrute y el orgullo de todos los limeños.
Lamentablemente con estas acciones no se avanza y se sigue dando la espalda, literalmente, a nuestras huacas, ejemplo de inminente impacto visual negativo. Una muestra de la poca planificación, falta de proyección y disposición a realizar una adecuada gestión de nuestro patrimonio arqueológico limeño. Karen Luján y Alberto Tapia (Cuida tu Huaca PLO - CCPH)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario